lunes, 16 de noviembre de 2015

Las grandes empresas pagan pocos impuestos


El Gobierno Rajoy ya no sabe qué hacer para “vender” sus logros económicos. Lo penúltimo: decir que las grandes empresas pagan ahora el doble de impuestos que con Zapatero. Es verdad. Pero no dicen que pagan sólo el 7,3% de sus beneficios, la mitad que las pymes y la tercera parte que la mayoría de trabajadores. Tampoco dicen que como grandes empresas, multinacionales y grandes fortunas pagan 38.000 millones menos de lo que deberían, la mayoría pagamos más impuestos. Y aun así, no llegan para cubrir gastos, por lo que hay recortes y déficit. El gran problema de España es que recauda menos que otros países y lo hace de forma injusta, cargando los impuestos en el 82% de españoles, los trabajadores. Así que otro gran reto de la próxima Legislatura es recaudar más, que paguen más impuestos grandes empresas, multinacionales y ricos. Se podrían recaudar 30.000 millones más sin subirnos los impuestos a la mayoría. Así no habría más recortes ni déficit.
 

enrique ortega


Empecemos haciendo un poco de historia sobre los impuestos de las grandes empresas españolas, un conglomerado de  4.000 grupos y 32.000 empresas. En 2007, el Gobierno Zapatero les hizo una serie de “regalos fiscales, con la excusa de fomentar la inversión y el empleo: bajada del tipo nominal del impuesto de sociedades (del 35 al 30%) y sobre todo, la creación de un abanico de exenciones, deducciones y beneficios fiscales que rebajaban al mínimo su tributación final. Y todo ello, con más ventajas para los grandes grupos empresariales que para el conjunto de empresas. El resultado de estos beneficios fiscales, junto a la crisis, fue un desplome de la recaudación en el impuesto de sociedades: pasó de 44.823 millones en 2007 a 16.611 millones en 2011. Y España se convirtió en el país europeo donde las empresas pagaban menos impuestos, sólo por delante de los países bálticos, Eslovenia y Hungría: la recaudación por sociedades (2011) suponía un 1,9% del PIB, frente al 2,5% de la media europea (y el 2,3% en Italia o Francia o el 2,6% en Alemania).

El resultado fue que las grandes empresas españolas sólo pagaron en 2011 un 3,5% de sus beneficios, mientras el total de empresas (algo más de un millón) pagaban el 8,8%. Algo que contrastaba con el 15% sobre beneficios que pagaban las pymes y el 11,9% de su renta bruta pagado por las familias españolas, según la Memoria de la Agencia Tributaria. Así que, al llegar Rajoy al poder, en diciembre de 2011, se encuentra con un gran “agujero fiscal”. “Nos encontramos con que algunas empresas del IBEX no pagaban impuestos”, llegó a decir en el Congreso. Y toma una serie de medidas, en 2012, 2013 y 2014, para que las grandes empresas paguen más impuestos, recortando deducciones y beneficios fiscales. Medidas que han llevado a que las grandes empresas pagaran en 2014 el 7,3% de sus beneficios, el doble de lo que pagaban en 2011 (3,5%), que es de lo que ahora “presumen”.

Pero ocultan dos datos muy significativos. Uno, que la recaudación por sociedades creció 2.102 millones de euros entre 2011 y 2014, mientras la recaudación por el IRPF aumentó  2.859 millones y la recaudación por IVA creció 6.872 millones. A lo claro: que el Gobierno Rajoy ha hecho pagar más a las grandes empresas, pero nos ha hecho pagar mucho más a la mayoría de nosotros, al declarar la Renta y al comprar (IVA). Además, una razón de que paguen más es porque ahora las empresas tienen más beneficios que en 2011, no sólo porque les hayan recortado beneficios fiscales. El otro dato del que no hablan es que las grandes empresas, aun pagando el doble que con ZP (7,3% de sus beneficios), todavía pagan la mitad que el conjunto de empresas (13,8%) y que las pymes (15% sobre beneficios) y la tercera parte que la mayoría de trabajadores (más del 20%), según la Memoria Tributaria.

Todavía, aun haciendo pagar más a las grandes empresas, España recauda 26.110 millones menos por el impuesto de sociedades que en 2007. Un “agujero” fiscal que la mayoría tenemos  que “tapar”, pagando algo más en la Renta (el IRPF recaudó 48 millones más en 2014 que en 2007) y en el IVA (recauda 323 millones más) pero sobre todo con los recortes que nos han hecho en educación, sanidad, inversiones públicas y Dependencia.

Pero el de las grandes empresas no es el único “agujero” que se hace al Fisco. Las multinacionales que operan en España también eluden el pago de impuestos, con una compleja “ingeniería fiscal (venta con pérdidas y préstamos a filiales, pago simulado de “royalties” o  trasvase de beneficios a filiales en paraísos fiscales) que les permiten pagar de media sólo un 5,3% de sus beneficios. Si Google, Apple, Ikea o Inditex pagaran impuestos en España sólo como las pymes (15% de sus beneficios), Hacienda recaudaría 8.250 millones de euros más al año, según los técnicos de Hacienda (Gestha). Y eso serían 8.250 millones menos que tendríamos que pagar en impuestos la mayoría (o más gasto público).

Pero el agujero no acaba ahí: los más ricos, las grandes fortunas, también pagan menos impuestos de lo que deberían, utilizando sociedades o SICAV (sociedades de inversión colectiva), que son bastante opacas (no hay que informar de todos sus titulares, sólo del Consejo de Administración) y apenas pagan impuestos: sólo tributan por el 1% de sus beneficios anuales (las sociedades cotizan por el 28% ahora). Los miembros de la SICAV solo pagan impuestos cuando venden y tienen beneficios, pero sólo tributan un 24% (como un Fondo de inversión o una renta de capital), casi como el tipo mínimo del IRPF (19,5%) y la mitad de lo que pagarían si cotizaran por renta (47% de tipo máximo, más los recargos autonómicos). En España hay 3.381 SICAV, con 33.663 millones invertidos. Si pagaran más impuestos, se podrían recaudar 3.000 millones extras, otros 3.000 millones más para gastar o bajar los impuestos al resto.

En definitiva, que si las grandes empresas, multinacionales y los más ricos pagaran lo que deberían, España podría recaudar 37.360 euros más al año, según los expertos fiscales de Gestha. Y eso supondría contar con más recursos para recomponer el Estado del Bienestar (sanidad, educación, pensiones y Dependencia, pensiones) y permitiría además que la mayoría de españoles pagara menos impuestos. Porque la presión fiscal en España ha subido con el Gobierno Rajoy: en 2014, el tipo medio que pagamos por todos los impuestos (IRPF, sociedades, IVA, impuestos especiales) fue del 15,2% sobre las bases imponibles (ingresos sometidos a tributos), frente al 13,30% en 2011, según la Agencia Tributaria. Y la presión fiscal (cociente entre impuestos e ingresos) fue del 33,8% en 2014 para un matrimonio con dos hijos, por encima de la media de la OCDE (26,8%). Por ello, somos el 9º país con más presión fiscal entre los 34 países de la OCDE.

España tiene dos graves problemas con los impuestos: recauda injustamente y recauda poco. La carga fiscal es injusta porque la mayor parte recae sobre el 82,2% de españoles, los 15 millones de contribuyentes que declaran menos de 30.000 millones al año, según cálculos de Gestha. Y además, España recauda mucho menos que otros países europeos: recaudamos el 38,7% de la riqueza (PIB), frente al 46,6% que recaudan los países del euro, según Bruselas (ver cuadro página 171 Previsiones otoño UE). Somos el 7º país europeo que menos impuestos recauda, sólo por detrás de Irlanda (34% de su PIB), Lituania (34,6%), Letonia (34,9%), Rumanía (35,4%), Bulgaria (36,7%) y Reino Unido (38,4%). Y esto es algo estructural, no por la crisis, ya que en los años buenos (antes 2007), recaudábamos el 37% del PIB frente al 43% los europeos. Eso significa que si España recaudara impuestos como los demás países del euro (46,6% del PIB y no el 38,7%), Hacienda podría ingresar 79.000 millones de euros más este año. No tendríamos déficit público y podríamos gastar más en lo mucho que hace falta.

¿Por qué recaudamos menos que los demás europeos? Porque hay más fraude y muchos pagan menos de lo que deberían. Primero está el fraude del IVA, por el que España deja de ingresar 12.000 millones cada año según cálculos de la Comisión Europea. Y luego está el “fraude legal” que hacen grandes empresas, multinacionales y los más ricos, estimado por Gestha en otros 60.000 millones anuales. Ya tenemos 72.000 millones. Una bolsa de fraude fiscal que podría reducirse a la mitad si el Gobierno tomara medidas eficaces, algo que no ha hecho Rajoy ni antes Zapatero o Aznar. No basta sólo con hacer una verdadera reforma fiscal, que reparta de manera más justa los impuestos para que no paguen sobre todo los que viven de una nómina. Hay que contar con medios: tras los recortes de Rajoy (-2.353 personas), Hacienda cuenta con un funcionario por cada 1.598 contribuyentes, frente a 1 por 942 en Francia o 1 por cada 740 contribuyentes en Alemania. Y no sólo faltan vigilantes: hay que vigilar de otra manera el fraude, porque ahora, sólo el 20% de la inspección vigila a grandes empresas y fortunas: el 80% de la labor de inspección se dedica a vigilar a los asalariados, según ha reconocido el presidente de los inspectores de Hacienda.

Parece claro que uno de los grandes retos de la próxima Legislatura son los impuestos, lograr recaudar más y de manera más justa. Para ello, es ineludible conseguir que las grandes empresas y multinacionales paguen más impuestos. El PSOE propone aplicarles una tributación mínima efectiva del 15% y Ciudadanos habla de un tipo único en sociedades del 20%, mientras el nuevo Gobierno navarro les ha impuesto un mínimo efectivo del 13%. Según los expertos de Gestha, con ese 15% a las grandes empresas y subiendo los tipos a las empresas con más de un millón de beneficios, se ingresarían 13.900 millones más.

Algo habría que hacer también con las SICAV, donde los partidos piden una revisión exhaustiva y el nuevo Gobierno de Navarra les ha impuesto una tributación del 28%. Pero con cuidado, porque si se les pone cerco se irán, como ya pasó en el País Vasco (había 200 SICAV y hoy no hay ninguna, tras subirles la tributación en 2009). Más que subirles tipos, los expertos defienden un mayor control, limitando al 3% el máximo de capital de la SICAV que puede tener un inversor y vigilándolas desde Hacienda, no desde la CNMV como ahora. Con una normativa más estricta,  podrían recaudarse 3.000 millones más. 

Pero en todos los casos (grandes empresas, multinacionales y SICAV), los grandes cambios fiscales deberían hacerse a nivel europeo, porque si el futuro Gobierno español hace cambios en solitario, las grandes empresas, multinacionales y SICAV pueden fugarse a otros países que les traten mejor, como acaba de hacer la española Grifols (ha fijado su sede legal en Irlanda, como Inditex, bancos y muchas empresas que tienen allí filiales por motivos fiscales, porque pagan sólo el 12% de impuesto de sociedades frente al 28% en España). La unión fiscal es otra gran asignatura pendiente de una Europa dividida en casi todo, no sólo con los refugiados.

Pero algo hay que hacer en España la próxima Legislatura, porque urge recaudar más y hacerlo de forma más justa, algo que reclaman la mayoría de españoles: el 86,7% cree que los impuestos no se pagan con justicia y el 93,9% perciben que hay mucho o bastante fraude fiscal, según el último Barómetro del CIS. Hay que perseguirlo, con medidas legales y más inspección, lo que permitiría recaudar unos 18.000 millones más. Además, los expertos de Gestha plantean otras medidas para recaudar más: subida impuestos a los carburantes y nuevos impuestos medioambientes (+4.500 millones), armonizar impuestos sucesiones y patrimonio entre autonomías (+4.500 millones) y un plan de lucha contra el fraude (+7.700 millones). En total, creen posible recaudar 42.400 millones más al año. 

Aunque sólo fueran 30.000 millones más, eso sería un gran balón de oxígeno para España: permitiría reducir el déficit sin más recortes (10.000 millones de recorte extra pide Bruselas) y destinar el resto a recomponer el Estado del Bienestar (sanidad, educación, pensiones y dependencia) y a reanimar la inversión pública y privada, para crecer más y crear más empleo, nuestra primera prioridad como país. No es el cuento de la lechera. Es una tarea urgente.

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